Miguel y Ronald Barrera, sus familiares, fueron sus primeros entrenadores.

Entre muchos boxeadores que nacen en pueblos escondidos como Luruaco, Palmar de Varela, San Basilio de Palenque, en especial, Puerto Escondido, en el corregimiento de San José de Canalete (Córdoba), nació Jaime Luis Villegas Estrada, un boxeador de 21 años que tomó los guantes gracias a sus primos. Él hará su aparición en la cancha San Pío, en el barrio El Bosque, en Barranquilla, en la velada del próximo 5 de agosto.

Desde pequeño estuvo entrenando con sus parientes: Miguel Barrera, quien boxeó hasta 2004 con un récord de 23 victorias, una derrota y dos empates; y Ronald Barrera, que dejó los guantes en 2005 con 30 triunfos, 14 caídas y dos pleitos igualados.

Ellos le inculcaron que el boxeo es algo emocionante e importante. Ver sus combates, los golpes, las estrategias en las peleas, los ganchos y los nocauts (31 entre ambos exboxeadores) que le conectaban a sus rivales, lo motivaba para seguir entrenando.

“Con ellos siempre entrenaba cada mañana para crecer en la parte deportiva, los he visto en sus derrotas y sus victorias, por eso me considero un boxeador fuerte cuando se refiere asumir los triunfos o caídas”, aclaró el boxeador.

Sus estadísticas demuestran de lo que está hecho el joven boxeador, quien lleva 2 victorias y cero derrotas en su corta carrera deportiva.

"Antes de debutar realicé distintas peleas en aficionado y después arranqué en la carrera profesional este año".

Su debut en los cuadriláteros fue contra Oscar Alarcón. Los nervios prevalecieron durante el combate, pero un triunfo por decisión unánime, en la ciudad de Barranquilla, le permitió a Jaime demostrar de lo que es capaz y darse confianza.

"Mis primos me dijeron que pa' adelante y con muchas ganas para el próximo combate".

Aquellas palabras quedaron grabadas de cara a su segundo pleito, donde fue más contundente y preciso en la batalla para ganar por K.O a José Luis Flores, en el Centro de Convenciones del Grand Boulevard, también en la capital del Atlántico.

El apoyo de la familia
Su familia está divida. A su mamá no le gusta mucho que practique este deporte, pues siempre ha mantenido una postura distinta a su hijo, quien tiene una pasión enorme por el pugilismo.

“Mi madre siempre se ha opuesto al boxeo, pues cree que es un deporte muy rudo para mí. Aunque mantenemos una buena relación a pesar de los distintos gustos”, dijo, entre risas, el boxeador.

Su padre es todo lo contrario. Él le da un apoyo constante a Jaime para que gane en cada presentación. "Mi papá siempre me da la mano. Cada vez que puede me da consejos que uso en las peleas".

En estos momentos, Jaime Luis entrena duro para afrontar su combate. "Trabajar duro y hacer las cosas bien, claro está, siempre en busca de la victoria", dijo el pegador que estará en acción en medio de la velada que tiene como gran atracción el título mundial que pondrá en juego la colombiana Liliana Palmera frente a la venezolana Alys Sánchez.

Texto y Foto: Alejandro Matías Acosta

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