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Reconocido empresario barranquillero es el invitado a ¿Qué deporte practican los famosos?

Con la misma firmeza con la que realiza los negocios que lo han llevado ser un empresario exitoso, Christian Daes admite que, aunque es un apasionado del deporte, no ha tenido mucha habilidad para practicarlos.

Tan sincero es que hasta reconoció que era protagonista de un hecho poco usual, pues en el fútbol, por ejemplo, poco lo metían a jugar a pesar de ser el dueño del balón, situación de la que muchos ‘malos’ se han valido para permanecer en la cancha. Pero el hombre que dirige con acierto a Tecnoglass reconoce que el balón y él eran pocos amigos. “Tiraba para el arco pero siempre salía torcido”, dice entre risas para ponerle buena cara a su infortunio futbolístico.

Sin embargo, así como con Tecnoglass y otras empresas que dirige con éxito encontró su lugar en el mundo empresarial, el barranquillero halló su espacio en la órbita del deporte en el Racquetball.

El hombre que es admirado por su capacidad para triunfar en los negocios, el mismo que hizo que por primera vez una empresa colombiana cotizara en la bolsa de valores de Nasdaq y que no se cansa de servirle a su ciudad ni a las personas que le piden una mano, abrió una ventana de su apretada agenda para hacer un cambio de frente en su rutina y hablar de deportes con Nuestros Deportes.

Siendo el invitado a la sección ¿Qué Deporte practican los famosos?, este brillante CEO de la gigante de la ventanería de alta calidad habló de su amistad con James Rodríguez, reveló por qué en Twitter actúa como el más madridista de los hinchas del Real Madrid, confesó cuáles son los jugadores históricos favoritos de su amada selección Colombia y, por su puesto, habló de su Junior querido, contando si es cierto o no que estuvo interesado en comprar al equipo.

¿Qué es el deporte para Christian Daes?
Mira yo encuentro un escape a los problemas diarios en el deporte. A mí me gusta ver todas las noches un partido, ya sea de fútbol, de basquetbol, de tenis... Pero siempre me gusta llegar a la casa a ver algo deportivo porque me desestresa y me quita del pensamiento de lo cotidiano y lo diario.

¿Cuál es el deporte que más les gusta?
A mí me divierte mucho ver jugar fútbol, basquetbol o tenis, no disfruto mucho el golf. Pero para practicar a mí me gusta es el Racquetball. En el fútbol siempre fui muy malo. A pesar de que yo era el que ponía el balón en el colegio no me metían. Solo en el segundo tiempo 10 minutos, porque no estaba físicamente preparado para jugar fútbol.

Pero ese puede ser un caso único, porque generalmente el dueño del balón juega sí o sí...
(Risas) Yo el pie derecho lo tengo como torcido, entonces cuando le pegaba al balón siempre me salía desviado, traté de aprender muchas veces, pero definitivamente hay cualidades que uno tiene y otras que no. Una de las cosas buenas de la vida es reconocer para qué eres bueno y para qué no. Yo siempre fui malo en la mayoría de los deportes. En el béisbol nunca me fue bien, en el sóftbol tampoco. Jugaba pero no era una persona buena. En sóftbol conecté varios jonrones, jugaba de right fielder, siempre iba a los partidos pero no era confiable cogiendo un fly, nunca me sentí cómodo.

¿Entonces solo era confiable porque siempre llegaba a jugar?
Exacto. Yo era confiable porque siempre iba (risas). Llegaba 45 minutos antes porque mi uniforme siempre estaba impecable, porque les daba ánimo a los compañeros, ponía los implementos, llevaba las gaseosas, lo de comer... pero no era bueno jugando.

Digamos que era bueno hasta que comenzaba el partido...
Así es, yo soy bueno preparando el ambiente, pero no ejecutando.

¿En el fútbol en qué puesto jugaba?
Siempre jugué como de centrodelantero o por la derecha, pero obviamente por mi contextura servía más de centrodelantero porque siempre fui pesado y le pegaba duro al balón, pero tenía poca dirección. Debo admitir que era realmente malo para los deportes y especialmente en el fútbol.

¿Será que lo mandaban para adelante porque allá estorbaba menos?
(Risas) Me decían ve y párate al lado del arquero y no jodas tanto.

¿Y en el Racquetball cómo le va?
Este deporte sí me gusta practicarlo, porque es un deporte de agilidad y yo soy muy ágil en un espacio cerrado, le llegó a bolas que normalmente la gente no le llega, le doy bien a la bola. Siempre he jugado, no compitiendo, pero sí con amigos y me ha ido muy bien.

¿Nunca se animó a jugar competitivamente?
No. Me gusta sudar, dejarlo todo en la cancha y ser competitivo, juego bien pero no a nivel de competencia.

En Twitter vemos que es apasionado por el Real Madrid, ¿cómo nace esa pasión?
La verdad es que la pasión por el Real Madrid es más de mi hijo Sebastián. Uno como buen padre secunda al hijo. En realidad comencé a ser aficionado a raíz de James, porque mi hijo adora a James, se volvió aficionado al Madrid y a mí me toca llevarlo. Hemos estado juntos conociendo a los jugadores, pero yo no soy de los que si el Real pierde con el Barcelona se me acaba el día.

Pero en Twitter se mete en la polémica con seguidores del Barcelona, como el padre Alberto Linero...
Lo que pasa es que los ‘enemigos’ nos unen. Los ‘enemigos’, que son los del Barcelona, nos unen a los del Real Madrid, entonces tiene uno que salir a hacer la camada. Y el padre Linero siempre dice: ‘usted sabe, usted sabe’ jajaja.

Pero con la salida de James del Real y la llegada de Yerry Mina al Barcelona lo vimos dudando...
No, lo que pasa es que yo ante todo soy colombiano y me gusta que les vaya bien a los compatriotas, pero yo nunca he estado pendiente de los partidos del Barcelona, miro los del Real Madrid, a menos que sea de la Champions.

¿Cuál de los partidos que ha visto en el estadio Santiago Bernabéu recuerda más?
Estaba el día que perdimos 3-2, cuando Messi nos metió el gol en el último minuto, después que James había hecho el gol. A mí lo que me dolió de esa pérdida no es tanto que el Real haya perdido, sino que James pudo haber quedado como el héroe del partido al marcar el 2-2. Zidane no iba a meter a James, cuando Barcelona anota el 2-1, James estaba en la banca, los que estaban calentando eran otros. Zidane llama a James y él calienta enfrente nuestro porque estábamos en segunda fila. Y en el minuto 82 entra y en el 85 anota.

¿Cómo conoció a James?
Con James a través de su fundación nos conocimos, hemos hecho varias cosas juntos, es una persona excelente. Pienso que lo maltrataron mucho en el Real Madrid, innecesariamente. Es un tipo que siempre ha sido muy íntegro y profesional. A mí me consta que yo llegaba a su casa en Madrid a las 9 de la noche y el tipo estaba montado en una trotadora haciendo ejercicio. Siempre se maneja en un buen estado físico, tiene altibajos como cualquier otra persona, pero es muy profesional y por eso está demostrando todo su talento en el Bayern Múnich.

Y con James montaron una escuela de fútbol en Barranquilla...
Sí, eso ya está funcionando en el Hogar de Paso Víctor Tamayo, tenemos a la Fundación de James con 100 niños, enseñándoles lo básico de vivir y de fútbol, porque no se especializa en sacar jugadores sino en formarlos en todos los sentidos. El ejemplo de Samuel Azout con Fútbol Con Corazón, a quien estamos apoyando desde su inicio. Nosotros pensamos que la vida no es llegar a un equipo de fútbol, porque llegan 10 de 1000, hay que formarlos para que estén preparados para la vida.

Juniorista empedernido
Aclarado el asunto de cómo es su afición por el Real Madrid, le preguntamos a Christian por Junior. Su tono cambió de inmediato, se volvió pasional y empezó a hablar casi que con el corazón.

¿De Junior si es fanático o también es como con el Real Madrid?
El problema es que el Junior sí está enquistado en mi cerebro y el corazón, uno en las buenas y en las malas está con el equipo. A mí el Junior sí me hace sufrir que pierda, me duele. Hay una ausencia y un vacío en la ciudad cuando pierde. Es lo que la familiar Char tiene que entender, que la ciudad se levanta contenta cuando Junior gana y se acuesta triste cuando pierde. Junior es como una religión para la Costa en general. Tiene una afición muy buena, aunque a veces injusta porque no acompaña al equipo y cuando pierde quieren acabarlo y cambiar de técnico cada 8 días.

En redes sociales circuló que usted había dicho que “Si no hay tiempo para el equipo amado, el Junior de Barranquilla, que digan cuánto vale que yo lo compro”.
Eso fue falso, sería incapaz de decir lo que ellos dijeron que había dicho, ese no es mi actuar.

¿Pero ha estado interesado en adquirir al club?
Yo jamás le ofrecería algo a la familiar Char por Junior porque yo sé que jamás venderían al equipo. Ese es un bien no transferible. Uno no puede ser tan iluso de pensar que algún día lo van a vender, porque no lo van a vender. Ellos aman más a Junior que lo que nosotros pensamos. Muchas veces se equivocan, como todos, yo me equivoco en mi negocio; fallan a veces en algunos jugadores, en el técnico, pero son errores de buena fe.

¿Siendo tan hincha como es, no le gustaría tener participación para decidir las contrataciones de los técnicos o futbolistas?
¿Tú crees que sería justo que el vecino mío venga a decirme que es lo que yo tengo que hacer con mi hijo? Sería injusto decirle a unos tipos que llevan tantos años dirigiendo a un equipo, que viven para eso, que se están equivocando y esto no es así. Yo sería incapaz de eso. Puede que me guste o no un técnico, pero uno tiene que reconocer quién es el dueño del equipo y el que manda, el que pone las reglas.

¿Cuál fue el mejor Junior que vio?
Varios, el del 77, el del 80, 93 y 95, en el 94 que estuvimos a punto de llegar a la final de la Copa Libertadores. Hemos tenido equipos muy buenos, cuando estaba ‘Pachequito’, ‘El Pibe’ Valderrama, Valenciano, ‘Niche’ Guerrero. Un equipo de lujo. Te sentías orgulloso de ir al estadio.

Su Top 3 de jugadores favoritos...
Te diría que Juan Carlos Delménico, El Pibe... tres es injusto, son muchos.

Los cinco mejores entonces...
Pachequito, Valenciano, Caldeira, que era un tipo genial.

¿Qué considera que le falta al equipo ahora?
Jugadores que se comprometan más con la institución. A veces los futbolistas cuando son demasiados bien pagos no son agradecidos.

¿Qué situación curiosa recuerda como hincha del ‘Tiburón’?
Cuando yo me fui a vivir a Boston (Estados Unidos), en 1980, me tocaba oír el radio porque en esa época no había internet. Me pasaba horas buscando en un radio de banda corta y larga que cogiera alguna transmisión de algún partido de Barranquilla. Tocaba una transmisión horrible que casi no se distinguía, pero así seguía el equipo.

¿Acompaña al equipo en el estadio Metropolitano?
Junior ha sido parte de mí. Cada vez que puedo voy al estadio, me gusta que la gente vaya. Por eso cuando el equipo se ha visto abandonado en ciertos momentos, he comprado los abonos porque me gusta incentivar que la gente vaya.

¿Y la Selección Colombia que significa para usted?
Colombia significa todo. El Junior es una enfermedad, pero la Selección cuando pierde siente uno como si le hubiera muerto un ser querido. Es un sentimiento como el de Junior, pero sabiendo que Colombia es el papá.

¿Cuál es el triunfo que más recuerda de la Tricolor?
El día más feliz de mi vida fue el 5 de septiembre de 1993, no se me olvida esa fecha del 5-0 ante Argentina. Estaba viendo el partido en mi casa, con todo ese antecedente de Diego Maradona diciendo: ‘Colombia, segunda, Argentina, primera, como tiene que ser históricamente’. Yo quisiera que esa noche nunca hubiera terminado. El partido se acabó a las 7 de la noche y eran las 3 de la mañana y yo no me quería acostar a dormir.

Supongo que lo más triste fue el Mundial de Estados Unidos 1994...
Eso fue duro, sobre todo que nos ilusionaron, nos inflaron tanto y después todo nos salió al revés.

¿Cómo ve a la Selección de cara al Mundial de Rusia 2018?
Yo la veo bien. No veo por qué Colombia no pueda avanzar más que en Brasil 2014. Pienso que los miedos se van perdiendo. A pesar que todos nuestros jugadores juegan por fuera, entran asustados. Se vio contra Francia, pero esta vez ya saben cómo fue el Mundial anterior y cómo tienen que jugar. Que vayamos a empezar con Japón nos conviene, porque es un equipo que permite el juego.

¿Cuáles son sus 5 futbolistas favoritos de Colombia?
Oscar Córdoba era un arquerazo; James, Falcao, Faustino Asprilla, Andrés Escobar. Y ‘El Pibe’ es Colombia. A Colombia la reconocen es por ‘El Pibe’, esa es la realidad, no solo por la melena sino por cómo era en el campo, su rectitud, su profesionalismo, era un tipo capaz, honesto, trabajador. Era de los pocos que no se arrugaba.

Aficionado a los álbumes
Hace unos días, a través de su cuenta de Twitter (@ChrisDaes), Christian mostró su afición por llenar los álbumes que cada cuatro años publican por los mundiales de fútbol. Su colección, con todas las cartillas llenas, comenzó con el de México 1970, siendo el brasileño Edson Arantes do Nascimento ‘Pelé’ su figura preferida de esa edición.

¿Cuándo nació esa afición por llenar y coleccionar los álbumes?
Desde chiquito. Me encanta hacer la tarea, completarlos y que queden los álbumes nuevecitos después de haberlos llenado. Por ejemplo, yo no pego las figuritas en desorden, reúno los números desde la primera a la última y comienzo a pegarlas, para que el álbum no sufra, porque cuando empiezas a pasar las hojas se va anchando. Yo tengo mis álbumes perfectos.

¿Cómo va con el de Rusia 2018?
Ya está lleno, ya tengo 3 llenos.

¿Cuál es el favorito de la colección?
El de México 70, lejos. En aquella época uno pegaba con goma, se pegaba arriba. Ahora a mis hijos también les encanta, tanto a Christian como a Sebastián.

Por: Ronald Soto Toncel

Twitter: @ronaldodavid01 - @nuestrosdportes